Septiembre, un nuevo capítulo en el Domaine
40 HECTÁREAS, UN MOSAICO DE TERRUÑOS
En Clos de Caille, cada añada se gesta, ante todo, en el viñedo. En nuestros 40 hectáreas de viñedos con certificación de agricultura ecológica, trabajamos siguiendo un enfoque específico para cada parcela, prestando atención a la naturaleza de los suelos, a la orientación, al vigor de las vides y a la evolución de cada variedad de uva.
Cada parcela se vinifica y se cría por separado, respetando lo que expresa de forma natural. Acompañamos cada lote según su perfil, su materia y su equilibrio, antes de unirlos con precisión en el momento de los ensamblajes. Este enfoque nos permite componer combinaciones equilibradas y con identidad propia, lo más fiel posible a las características del terruño.
Una viticultura de gran maestría
En Provenza, la luz y el clima aportan al viñedo una energía especial, pero es en la precisión del trabajo diario donde se forja la identidad del vino.
Nuestro objetivo es preservar el equilibrio natural del viñedo, limitar los rendimientos cuando sea necesario y cuidar cada parcela sin imponerle restricciones. Esta exigencia se extiende hasta la vendimia, que se organiza en función de los grados de madurez observados en el terreno.

La finca
Por lo tanto, la vendimia no es un punto de partida, sino la culminación de varios meses de decisiones tomadas en el viñedo.
Una vez recolectadas, las uvas llegan a nuestra bodega semigravitatoria, donde se prolonga el trabajo minucioso realizado en el viñedo. Cada parcela se vinifica por separado, en una cuba propia., con el fin de preservar sus características y seguir con precisión su evolución. Es esta continuidad, desde el viñedo hasta la bodega, la que constituye la esencia de nuestro saber hacer: poner de manifiesto con precisión la singularidad de nuestros terruños, sin dejar de preservar su identidad.
A principios de septiembre, cuando la vendimia está llegando a su fin, Se abre un nuevo capítulo en la bodega. Tras varios meses de trabajo en el viñedo, comienza la vinificación bajo la supervisión de nuestro enólogo, Matthieu Cosse. Poco a poco, la añada va tomando forma, revelando la huella de los suelos, los equilibrios de la añada y la personalidad de cada parcela.
« Nuestra labor no consiste en hacer que todas las parcelas hablen con una sola voz. Consiste en comprender lo que aporta cada una —la frescura, la estructura, la tensión, el brillo— y, a continuación, elaborar un vino que respete esa diversidad. Ahí es donde se perfila, añada tras añada, la firma de Clos de Caille. » — Matthieu Cosse
La esencia de un gran vino
En los 40 hectáreas de viñedos, ninguna parcela es exactamente igual a otra. Suelos, orientaciones, variedades de uva, maduración: cada una tiene su propia esencia, su propio relieve, su propia expresión. Al igual que en un taller de alta costura, las observamos, las trabajamos y las vinificamos por separado, con la intención de revelar su singularidad en lugar de uniformarlas.
El mapa del viñedo se convierte entonces casi en un patrón : una composición de líneas, texturas y matices que el trabajo por partes permite apreciar con precisión.
A continuación, el montaje constituye el paso final: combinar estas expresiones con acierto para elaborar vinos expresivos y refinados, fieles a sus orígenes. Un enfoque en el que el terruño no es solo un lugar, sino una materia viva que hay que interpretar.
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Los gastos de envío son gratuitos a partir de 150 € de compra en Francia y Mónaco.
Entrega en un plazo de 3 días laborables en un embalaje seguro y reforzado.
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EL DIARIO DE CLOS
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Nuevos «demi-muids» para nuestros Blancos 2026
La bodega acoge nuevos barricas de medio muid, destinadas a albergar nuestro Blanco 2026 y a acompañar la elaboración del Clos de Caille ‘Lucis’, nuestra Tête de Cuvée en blanco.
Gracias a su mayor capacidad que la de una barrica clásica, los demi-muids permiten una crianza más moderada, con una menor proporción de madera respecto al vino. El objetivo no es marcar el vino, sino acompañarlo, favoreciendo su evolución y preservando al mismo tiempo la pureza de la fruta y la delicadeza aromática.
Esta elección en la crianza se inscribe plenamente en nuestra búsqueda del equilibrio. La madera actúa como una herramienta de construcción: puede contribuir a refinar el vino, aportarle profundidad y realzar su textura, al tiempo que permite que se exprese la identidad de la añada y del terruño.
De este modo, llegan a nuestra bodega con una misión muy concreta: dar forma a la expresión de nuestros blancos, buscando ese equilibrio entre intensidad, volumen y elegancia, el sello distintivo de nuestras cosechas.
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TU CITA PERSONAL
Dado que nos comprometemos a ofrecer a nuestros clientes una experiencia única, te invitamos a concertar una cita con uno de nuestros embajadores, quien estará encantado de responder a todas tus preguntas y de comentar contigo las condiciones de distribución.